¿Necesito una agencia para tener mi web?
No. Cuentas qué haces y en unos minutos te llega tu sitio, diseñado para lo tuyo. Después lo mantienes tú, pidiéndole al asistente lo que necesites con tus palabras: desde un horario hasta una página nueva o una portada distinta. Ningún cambio se cotiza aparte.
¿Sirve solo para negocios?
No. Sirve igual para tu portafolio, una página de enlaces para tu bio, el sitio de tu empresa o tu marca personal: todo eso lo cubre Presencia. Operación suma citas, reservas, eventos y lista de espera para quien atiende a sus clientes desde la web.
¿Cómo hago un cambio en el sitio?
Se lo pides al asistente, en tu portal, con tus palabras: textos, fotos, una promoción, una página nueva o un rediseño. Te lo deja listo para revisar y nada se publica hasta que tú lo decides. No hay forma de romper el diseño al hacerlo, porque el diseño no está expuesto: no hay ninguna palanca que puedas mover para dejarlo feo.
¿Y si algo falla?
La base de tu sitio la mantiene VRIZ: la seguridad, la velocidad y que siga funcionando cuando cambian los navegadores y los teléfonos. Si falla algo de eso, es asunto nuestro y lo arreglamos sin cotizarte nada. Y si es un cambio tuyo que no te convenció, cada cambio se guarda: lo deshaces y vuelve a como estaba.
¿Por qué pagar esto y no un constructor de páginas?
Porque no compras una herramienta para hacer tu web: compras tu web hecha, y que siga al día. En un constructor pagas menos y el trabajo es tuyo: eliges la plantilla, armas las páginas y cada cambio o arreglo vuelve a ser tu fin de semana o una llamada a alguien. Aquí el diseño se hace para lo tuyo, los cambios los haces tú con tus palabras sin que nadie te los cotice, y el sitio no se rompe ni se queda atrás. Pagas lo que cuesta tener una web mantenida, con la web incluida.
¿Cómo se paga?
Con tarjeta Visa o Mastercard, en la página de pago de Paddle, la empresa que procesa los cobros. Los precios son en dólares estadounidenses, así que tu tarjeta tiene que permitir compras internacionales. Paddle emite la factura: es una factura de Paddle, no un comprobante fiscal de tu país.
¿Puedo cancelar cuando quiera?
Sí. No hay permanencia mínima ni penalización, no hace falta dar explicaciones ni esperar a que termine un ciclo largo, y te llevas tu contenido y tus imágenes en un formato que puedes usar en otro lado. Tu dominio siempre fue tuyo.
¿Qué hace la IA y qué decido yo?
La IA arma tu sitio, entiende lo que le pides con tus palabras y prepara los cambios de diseño para que los revises. Lo que se publica lo decides tú: nada sale sin que lo revises. Y si le falta un dato —un precio, un nombre—, te lo pregunta en vez de inventarlo.
¿Y si pago y no me convence?
Tienes 30 días desde tu primer pago para pedir la devolución completa. Sin explicaciones y sin condiciones: escribes, te devolvemos lo pagado al mismo medio con el que pagaste. Preferimos eso a tener a alguien pagando algo que no le sirve.
¿Puedo usar mi propio dominio?
Sí, en todos los planes. Nos lo pides desde tu panel y te guiamos paso a paso: te decimos exactamente qué poner en tu proveedor de dominio y, si prefieres, lo hacemos contigo. Si aún no tienes uno, te decimos cuál comprar y dónde. El dominio lo compras tú y sigue siendo tuyo.
¿Mi sitio sale en Google?
Tu sitio nace con todo lo que Google necesita para encontrarte y mostrarte bien, y carga rápido. Lo que nadie puede prometerte honestamente es una posición: eso depende de tu competencia, tu contenido y tu constancia.
¿Cuánto tarda?
El diseño de tu sitio completo, con tu contenido, toma unos minutos: VRIZ lo hace para lo tuyo y lo prueba en teléfono y en computadora antes de entregártelo, y te llega un correo cuando está listo. No son semanas de espera. Desde ahí lo ajustas y lo publicas cuando te convenza. Lo que marca la diferencia es qué tan rápido tengas a mano tus fotos y tus textos definitivos.
¿Puedo pedir una página nueva o cambiar el diseño?
Sí. Se lo pides al asistente con tus palabras —«haz una página para el equipo», «quiero la portada más sobria»— y en unos minutos lo tienes listo para revisar, probado en teléfono y en escritorio. Si le falta un dato, te lo pregunta en vez de inventarlo. Lo revisas y lo publicas tú, sin cotizaciones.
¿Necesito saber de tecnología?
No. Si sabes escribir un mensaje de WhatsApp, sabes cambiar tu sitio. Y como el diseño no se toca, no hay manera de que lo dejes feo.
¿Qué NO hace VRIZ?
No es una tienda en línea con carrito e inventario, ni un sistema donde tus clientes entren con usuario y contraseña. Preferimos decírtelo de entrada antes que venderte algo que no encaja.
¿Se ve bien en celular?
Sí, y no como un remiendo: cada página se prueba en teléfono y en escritorio antes de que la veas. Mucha gente te verá primero desde el teléfono, así que ese es un caso principal, no el secundario.
¿Quién es el dueño del sitio?
Tu contenido, tus imágenes, tus textos y tu marca son tuyos, siempre. El diseño de tu sitio también pasa a ser tuyo cuando has pagado un plan y lo mantienes más allá de los 30 días de garantía: si te vas, te llevas los archivos de tu sitio, listos para usarlos en otro lado. El sistema que lo hace funcionar y el asistente son de VRIZ, y mientras dure tu plan somos quienes lo mantenemos.